Duele ver como una persona a la que pensabas conocer, en realidad es un desconocido. Duele ver que crea en rumores, y más duele, que a pesar de todo, no seas capaz de odiarle.
Tal vez fue por el cariño que le tuve y lo tanto que le quise, pero lo único que sé es que no soy capaz de odiarle, por mucho que haga, el odiarle no me sale, y no, no le sigo queriendo como antes, simplemente que lo quise con tanta fuerza que no consigo hacerle daño de ninguna manera.